viernes, 6 de septiembre de 2013

Aún en Pie


Esta publicación es un poco diferente a las anteriores porque no se trata de la historia de una foto en particular. Se trata de una partecita de mi vida actual y los aprendizajes que estoy obteniendo de mis experiencias.

El decidir producir un cambio en tu vida, cualquier tipo de cambio, es un paso que requiere determinación y fuerza. Determinación para dar el paso y fortaleza para mantenerte en el camino. Ahora es muy común escuchar a todo el mundo hablar de que debemos salir de nuestra zona de confort, que debemos vencer el miedo a fracasar, que fallar te ayuda a corregir el rumbo y unas mil cosas más. Pero la verdad es nadie cuenta lo difícil del proceso y la presión que ejerce la economía y la sociedad.

A mi me costó como dos años dar el paso y cada día saco fuerzas de donde puedo para mantenerme en el camino. Dejar un trabajo estable pero nada retador para dedicarte a lo que estás empezando a conocer y que te regocija el alma, va vaciando sistemáticamente la cuenta de ahorro. En mi caso, la fuerza sale de lo mucho que disfruto fotografiar y de mi bella familia que siempre está ahí apoyándome y dándome ánimo. Son lo máximo.

Sin embargo, las muchas veces que la economía ha mostrado su peor cara de crisis, he recurrido a la búsqueda de empleo y aquí es donde viene mi segundo aprendizaje: las oportunidades llegan para las personas que no le temen al trabajo.

Buscando oportunidades en zonas comerciales, me llama un chico al que le llega mi curriculum y me pregunta con acento italiano:
  • Chico: estoy necesitando una camarera, ¿tienes experiencia?
  • Yo: si tomas en cuenta que mi familia es grande y nos reunimos todos los domingos a comer, si. Formalmente, no he trabajado como camarera.
El chico no entendió mi mal chiste y me volvió a preguntar si tenía experiencia a lo que tuve que responder claramente que no.
  • Chico: pero aquí dice que eres fotógrafa, ¿es cierto?
  • Yo: si, soy fotógrafa (con mi inseguro tono de voz característico ante preguntas de ese estilo)
Y de ahí surgió lo que hoy les presento:



Es muy emocionante para mi y, aunque estoy clara que esto sigue siendo sólo el principio, quería compartir con ustedes este logro pequeñito que refuerza positivamente el esfuerzo y me hace trabajar más.

No es mi intención dar consejos pero les dejo dos que me llegaron esta semana y resumen ésta publicación.

Uno está rodando por Facebook y proviene del discurso de Ashton Kutcher en los Teen Choice Awards: “NUNCA en toda mi vida he tenido un empleo que fuera poca cosa para mi”.

El segundo, más que un consejo es una reflexión y viene de mi profesor Ernesto: “Los comienzos siempre son difíciles pero indispensables.”

Espero que les sirva.