Esta publicación es
un poco diferente a las anteriores porque no se trata de la historia de una
foto en particular. Se trata de una partecita de mi vida actual y los
aprendizajes que estoy obteniendo de mis experiencias.
El decidir producir
un cambio en tu vida, cualquier tipo de cambio, es un paso que requiere
determinación y fuerza. Determinación para dar el paso y fortaleza para
mantenerte en el camino. Ahora es muy común escuchar a todo el mundo hablar de
que debemos salir de nuestra zona de confort, que debemos vencer el miedo a
fracasar, que fallar te ayuda a corregir el rumbo y unas mil cosas más. Pero la
verdad es nadie cuenta lo difícil del proceso y la presión que ejerce la
economía y la sociedad.
A mi me costó como
dos años dar el paso y cada día saco fuerzas de donde puedo para mantenerme en
el camino. Dejar un trabajo estable pero nada retador para dedicarte a lo que
estás empezando a conocer y que te regocija el alma, va vaciando
sistemáticamente la cuenta de ahorro. En mi caso, la fuerza sale de lo mucho
que disfruto fotografiar y de mi bella familia que siempre está ahí apoyándome
y dándome ánimo. Son lo máximo.
Sin embargo, las
muchas veces que la economía ha mostrado su peor cara de crisis, he recurrido a
la búsqueda de empleo y aquí es donde viene mi segundo aprendizaje: las
oportunidades llegan para las personas que no le temen al trabajo.
Buscando
oportunidades en zonas comerciales, me llama un chico al que le llega mi
curriculum y me pregunta con acento italiano:
- Chico: estoy necesitando una camarera, ¿tienes experiencia?
- Yo: si tomas en cuenta que mi familia es grande y nos reunimos todos los domingos a comer, si. Formalmente, no he trabajado como camarera.
El chico no
entendió mi mal chiste y me volvió a preguntar si tenía experiencia a lo que
tuve que responder claramente que no.
- Chico: pero aquí dice que eres fotógrafa, ¿es cierto?
- Yo: si, soy fotógrafa (con mi inseguro tono de voz característico ante preguntas de ese estilo)
Y de ahí surgió lo
que hoy les presento:
Es muy emocionante
para mi y, aunque estoy clara que esto sigue siendo sólo el principio, quería
compartir con ustedes este logro pequeñito que refuerza positivamente el
esfuerzo y me hace trabajar más.
No es mi intención
dar consejos pero les dejo dos que me llegaron esta semana y resumen ésta publicación.
Uno está rodando
por Facebook y proviene del discurso de Ashton Kutcher en los Teen Choice
Awards: “NUNCA en toda mi vida he tenido un empleo que fuera poca cosa para mi”.
El segundo, más que
un consejo es una reflexión y viene de mi profesor Ernesto: “Los comienzos
siempre son difíciles pero indispensables.”
Espero que les
sirva.
