jueves, 29 de agosto de 2013

HDR


Una de las cosas que más me gusta de la fotografía es la cantidad de cosas diferentes que se pueden hacer y con las que se puede experimentar.

Aunque debo confesar que no soy de las más arriesgadas probando cosas nuevas, desde hace un tiempo para acá, he estado leyendo acerca de HDR (Alto Rango Dinámico, por sus siglas en inglés) y comencé a probar. Aquí les muestro un par de resultados.

Los cuatro colosos

El Palacio

En fotografía, el rango dinámico se mide en diferencias de valor de exposición entre las partes de la imagen más claras y más oscuras que muestran detalle. Un incremento de un valor de exposición es una duplicación de la cantidad de luz.

Las fotografías HDR se consiguen capturando varias fotografías estándar con diferente exposición y después combinándolas en una imagen HDR, logrando así que una imagen final contenga más información que cada una de ellas por separado. La técnica de captura se conoce como bracketing u horquillado y consiste en la toma de varias imágenes del mismo tema, variando entre cada una de ellas uno o varios parámetros. Para el caso de la fotografía en HDR se varía la exposición y son necesarias tres fotos como mínimo. Aunque, mientras más fotos con diferente exposición, la imagen HDR será mejor.

Sólo se necesita una cámara que permita un ajuste manual de la exposición y un buen motivo. Así que: ¡A experimentar! 

jueves, 22 de agosto de 2013

En el estanque


Durante el otoño, invierno y primavera; junto a sus colores, luces y temperaturas; disfruté del parque El Retiro en Madrid. Tuve ese privilegio gracias a la morada que ocupé durante una temporada porque quedaba a una cuadra de él. En él caminé, reflexioné, me despejé, hablé, escuché, respiré y por supuesto, fotografié.

La siguiente foto fue tomada un día muy particular. Era invierno, justo el día después de navidad. Una navidad que, según mis planes, no debía pasar en España pero que el destino quiso que así fuera. Arianna - más que mi compañera de piso, mi compañera de cambios - y yo decidimos ir a caminar y a tomar fotos. Nuestro caminar era lento, un poco melancólico, resultado del frío y las ganas de estar con nuestras familias. Sin embargo, El Retiro siempre dispuesto a ayudar, nos regaló un día lleno de personas. Todos abrigaditos no dejaban de reír, jugar, descansar y disfrutar. Contagiadas con el buen ambiente, comenzamos a hacer lo que más nos gusta, tomar fotos. He aquí el resultado.

En el estanque

Este estanque impresionista siempre me recordará que, así no sea lo planificado, lo que nos toca vivir siempre es lo mejor y nos trae algo positivo que valorar. Así sea tan sencillo como un parque.