jueves, 14 de noviembre de 2013

Los Rincones de Icod


No se si fue el destino o el libre albedrío, o lo mejor fue una mezcla de ambos, pero la verdad es que nunca pensé que viviría - una temporada o toda mi vida, aún no lo sé - en Icod de los Vinos.

Icod de los Vinos es una ciudad o, mejor dicho, un pueblito español, que pertenece a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en las Islas Canarias. Está situado en el noroeste de la isla de Tenerife, y está formado por un terreno de pendiente suave que va desde una extensa masa forestal de pino canario hasta el mar. Además, ofrece una perspectiva hermosa del Teide, la mejor vista del volcán según algunos.

Como ya he escrito antes, los cambios siempre asustan. Además, después de vivir una temporada en Madrid, ir a vivir en una provincia hace pensar en las opciones y comodidades que ofrece la capital y que, lo mas seguro, no tendrás en el nuevo destino.

Sin embargo, pueblitos como Icod de los Vinos tiene muchas cosas para ofrecer. Por ejemplo:


Es una casa con un lindo jardín y a la que se le accede por una serventía o vereda. Un día pasé por ahí y, al voltear a la derecha, lo vi. Fue inevitable querer hacerle una foto y, sin embargo, tuve que volver después porque ese día estaba apurada.

De ahí nació la serie Los Rincones de Icod porque desde ese momento no paro de ver hermosos y escondidos lugares en el pueblo en el que ahora vivo. 


Rincones y paisajes que me alegran los días y que me encanta seguir descubriendo.



viernes, 6 de septiembre de 2013

Aún en Pie


Esta publicación es un poco diferente a las anteriores porque no se trata de la historia de una foto en particular. Se trata de una partecita de mi vida actual y los aprendizajes que estoy obteniendo de mis experiencias.

El decidir producir un cambio en tu vida, cualquier tipo de cambio, es un paso que requiere determinación y fuerza. Determinación para dar el paso y fortaleza para mantenerte en el camino. Ahora es muy común escuchar a todo el mundo hablar de que debemos salir de nuestra zona de confort, que debemos vencer el miedo a fracasar, que fallar te ayuda a corregir el rumbo y unas mil cosas más. Pero la verdad es nadie cuenta lo difícil del proceso y la presión que ejerce la economía y la sociedad.

A mi me costó como dos años dar el paso y cada día saco fuerzas de donde puedo para mantenerme en el camino. Dejar un trabajo estable pero nada retador para dedicarte a lo que estás empezando a conocer y que te regocija el alma, va vaciando sistemáticamente la cuenta de ahorro. En mi caso, la fuerza sale de lo mucho que disfruto fotografiar y de mi bella familia que siempre está ahí apoyándome y dándome ánimo. Son lo máximo.

Sin embargo, las muchas veces que la economía ha mostrado su peor cara de crisis, he recurrido a la búsqueda de empleo y aquí es donde viene mi segundo aprendizaje: las oportunidades llegan para las personas que no le temen al trabajo.

Buscando oportunidades en zonas comerciales, me llama un chico al que le llega mi curriculum y me pregunta con acento italiano:
  • Chico: estoy necesitando una camarera, ¿tienes experiencia?
  • Yo: si tomas en cuenta que mi familia es grande y nos reunimos todos los domingos a comer, si. Formalmente, no he trabajado como camarera.
El chico no entendió mi mal chiste y me volvió a preguntar si tenía experiencia a lo que tuve que responder claramente que no.
  • Chico: pero aquí dice que eres fotógrafa, ¿es cierto?
  • Yo: si, soy fotógrafa (con mi inseguro tono de voz característico ante preguntas de ese estilo)
Y de ahí surgió lo que hoy les presento:



Es muy emocionante para mi y, aunque estoy clara que esto sigue siendo sólo el principio, quería compartir con ustedes este logro pequeñito que refuerza positivamente el esfuerzo y me hace trabajar más.

No es mi intención dar consejos pero les dejo dos que me llegaron esta semana y resumen ésta publicación.

Uno está rodando por Facebook y proviene del discurso de Ashton Kutcher en los Teen Choice Awards: “NUNCA en toda mi vida he tenido un empleo que fuera poca cosa para mi”.

El segundo, más que un consejo es una reflexión y viene de mi profesor Ernesto: “Los comienzos siempre son difíciles pero indispensables.”

Espero que les sirva.

jueves, 29 de agosto de 2013

HDR


Una de las cosas que más me gusta de la fotografía es la cantidad de cosas diferentes que se pueden hacer y con las que se puede experimentar.

Aunque debo confesar que no soy de las más arriesgadas probando cosas nuevas, desde hace un tiempo para acá, he estado leyendo acerca de HDR (Alto Rango Dinámico, por sus siglas en inglés) y comencé a probar. Aquí les muestro un par de resultados.

Los cuatro colosos

El Palacio

En fotografía, el rango dinámico se mide en diferencias de valor de exposición entre las partes de la imagen más claras y más oscuras que muestran detalle. Un incremento de un valor de exposición es una duplicación de la cantidad de luz.

Las fotografías HDR se consiguen capturando varias fotografías estándar con diferente exposición y después combinándolas en una imagen HDR, logrando así que una imagen final contenga más información que cada una de ellas por separado. La técnica de captura se conoce como bracketing u horquillado y consiste en la toma de varias imágenes del mismo tema, variando entre cada una de ellas uno o varios parámetros. Para el caso de la fotografía en HDR se varía la exposición y son necesarias tres fotos como mínimo. Aunque, mientras más fotos con diferente exposición, la imagen HDR será mejor.

Sólo se necesita una cámara que permita un ajuste manual de la exposición y un buen motivo. Así que: ¡A experimentar! 

jueves, 22 de agosto de 2013

En el estanque


Durante el otoño, invierno y primavera; junto a sus colores, luces y temperaturas; disfruté del parque El Retiro en Madrid. Tuve ese privilegio gracias a la morada que ocupé durante una temporada porque quedaba a una cuadra de él. En él caminé, reflexioné, me despejé, hablé, escuché, respiré y por supuesto, fotografié.

La siguiente foto fue tomada un día muy particular. Era invierno, justo el día después de navidad. Una navidad que, según mis planes, no debía pasar en España pero que el destino quiso que así fuera. Arianna - más que mi compañera de piso, mi compañera de cambios - y yo decidimos ir a caminar y a tomar fotos. Nuestro caminar era lento, un poco melancólico, resultado del frío y las ganas de estar con nuestras familias. Sin embargo, El Retiro siempre dispuesto a ayudar, nos regaló un día lleno de personas. Todos abrigaditos no dejaban de reír, jugar, descansar y disfrutar. Contagiadas con el buen ambiente, comenzamos a hacer lo que más nos gusta, tomar fotos. He aquí el resultado.

En el estanque

Este estanque impresionista siempre me recordará que, así no sea lo planificado, lo que nos toca vivir siempre es lo mejor y nos trae algo positivo que valorar. Así sea tan sencillo como un parque.


martes, 25 de junio de 2013

París 2011

Este viaje comenzó con la excusa de tomar una foto para mi proyecto final de fotografía y  la verdad es que, a pesar de ser la primera del proyecto y de haberla tomado el ultimo día del viaje, es de las mejores de la serie. Pero esa es otra historia que, a lo mejor, un día contaré.

Lo cierto es que ese viaje se convirtió en un paseo extraordinario de seis días con la mejor compañía que se puede tener, dos de mis mejores amigos, Julio y Denyse. Gracias a las ventajas o beneficios laborales de ese país, los dos pudieron adelantar horas de trabajo para así acompañarme en los paseos. Cómo era la primera vez que yo visitaba la Cuidad de la Luz y todo era nuevo para mi, aprovechamos de hacer cosas y visitar lugares que ellos no conocían porque se imaginarán cuantas veces habían ido a los mismos sitios llevando a los visitantes o familiares que llegaron de visita en los tres años que estuvieron viviendo ahí. Así fue como subimos a ver la gargolas de Notre Dame a pesar de no entrar a la iglesia, entramos al Teatro de la Ópera y lo recorrimos en la mejor visita guiada que he recibido en muchísimo tiempo, nos mareamos en el carrusel de Montmartre, vimos la exposición más surrealista de Dalí que he podido visitar, comimos sabrosas crepes y nos detuvimos, cuantas veces quisimos, a tomar y experimentar con fotos.




De ahí salieron este par de imágenes, ente muchas otras, que hoy comparto con ustedes. Apenas dos fotitos que intentan reflejar lo encantadora que es París para los turistas y cómo la percibió esta caminante, lenta pero constante, que se muere por regresar.

jueves, 23 de mayo de 2013

Semana Santa. Año 2010


Durante ese año, la semana mayor cayó en el mes de abril y mis papás, una de mis hermanas, mi cuñado, mi sobrinito de cuatro meses y yo decidimos alejarnos de la ciudad y pasar unos días tranquilos en un pueblito del Estado Lara. 

Sanare, al igual que otros pueblos de Venezuela, se caracteriza por la calidez de su gente. Viven del turismo, de la siembra de café y hortalizas y del ganado. Está lleno de paisajes con sembradíos y colinas verdes, con un clima muy agradable y con temperaturas que suelen bajar bastante durante la noche. En las mañanas, muy tempranito, no hay hoja de árbol, grama o flor que no esté bañada de rocío. Históricamente, además de haber sido habitado por indígenas de origen gayón, es el lugar donde falleció y está enterrado Diego de Lozada, el fundador de Caracas, capital de Venezuela. 

Su gente, sus plazas, sus calles y las fachadas de sus casas son ideales de fotografiar. Aquí les presento una de ellas.



Sanare 2010


Si no me equivoco al recordar, fue el primer viaje que hice con mi cámara digital. Tenía poco tiempo con ella y muy marcada la influencia de la película blanco y negro. Así que tengo la tarea de volver y, con la ayuda de mi vieja compañera, ya conocedora de esos caminos, dejar plasmados esta vez los colores de Sanare.

sábado, 18 de mayo de 2013

Todo tiene un por qué

La Fotografía Fine Art tiene muchas definiciones pero, básicamente, se puede decir que es la fotografía creada de acuerdo a la visión del artista como fotógrafo ¿O deberíamos decir, del fotógrafo como artista? Cómo ese es un tema de nunca acabar y donde hay mucha tela que cortar, en principio, lo dejaremos como lo definimos anteriormente. Es así como la Fotografía Fine Art contrasta con el fotoperiodismo, que provee una relación visual para los eventos de prensa; y con la fotografía comercial, donde el enfoque principal es mostrar productos y servicios.

Además de ésta, existen otras definiciones para este estilo de fotografía que se pueden encontrar en diferentes libros. La que más me gusta dice: "es la fotografía que se realiza como un arte, es decir, está hecha para expresar las percepciones y emociones del artista y para compartirlas con los demás".

Cuando comencé a estudiar, lo que empezó como un hobbie, nunca me imaginé que me incliraría por este tipo de fotografía. En ese momento, para mi, la fotografía era importante como herramienta para dejar registro, para documentar. Pero cuando me alejaba de la gente, del grupo con el que a menudo salía a fotografiar, cuando me aislaba de la realidad, mis fotos eran diferentes. Después de algunos años entendí que estaba expresando lo que sentía, sin mucho razonamiento, sin mucha planificación.

¡Qué decir de compartirlas con los demás! Cuando empecé a entender la escencia de mis fotos lo que menos quería era mostrarlas ¿Las iban a entender? ¿Sabrían lo que sentía y por qué elegí justo eso y de esa manera? Sufrí todo ese estres hasta que entedí que, así como uno se identifica con un libro sin tener las mismas motivaciones que el autor tuvo para escribirlo, las personas perciben y sienten cosas con las imágenes, no importa si son las mismas cosas que llevó al fotografo a hacer la foto.

Así que aqui estoy, empezando este pequeñito proyecto que, gustosamente, comparto con todos ustedes. En él iré mostrando mis imágenes, pasadas y futuras, esperando que les hagan sentir un montón de emociones.

Esperando que les guste,
Kathleen Gorrín
La sensiblona fotógrafa de Gorringrafias